¿Que son las osteotomías?

Las osteotomías son procedimientos orientados a compensar desequilibrios de la alineación de las extremidades inferiores. Estos son muy frecuentemente subestimados en cuanto a su importancia para una normal recuperación de la rodilla. Es muy habitual observar pacientes que acuden con una o varias resonancias magnéticas indicando una rotura del menisco, cuando en muchos casos el menisco es una víctima más que la causa del problema. Siempre es necesario valorar la alineación de las extremidades inferiores porque una alteración de la misma puede ser un motivo de un muy mal resultado si el mismo no es corregido o contemplado antes de proceder a resecar un menisco.

Una osteotomía de rodilla es un procedimiento quirúrgico que se realiza en pacientes que tienen sólo un compartimiento de su rodilla afectado, por lo general en la región medial o interna de la articulación. El objetivo principal de esta cirugía es mejorar la función, disminuir el dolor y retrasar la necesidad de colocar una prótesis. Es decir, busca alargar la vida útil de la articulación. Esto se logra corrigiendo el eje de la extremidad inferior afectada, desplazando la carga del peso hacia zonas de la rodilla que se encuentran sanas. Así, se aligera el peso que soporta la zona comprometida por la artrosis.

La cirugía

Habitualmente se realiza primero una artroscopia para valorar posibles lesiones asociadas y tratarlas en los casos necesarios. Luego se procede a realizar la osteotomía en sí, de las cuales hay dos tipos principales que se realizarán dependiendo de la deformidad previa del paciente:

Las más frecuentes son las osteotomías valguizantes de rodilla. Las mismas se realizan a nivel de la tibia. La corrección de la deformidad se puede obtener mediante la adición de una cuña en la zona medial o interna (osteotomía de adición) o mediante la sustracción de una cuña en la zona lateral o externa (osteotomía de sustracción).

La indicación de la misma depende de varios factores a tener en cuenta y que le serán explicados detalladamente en la consulta. En la gran mayoría de los casos el Dr. Gelber prefiere la técnica de osteotomía de adición por su mayor precisión y menor tasa de complicaciones.  Por lo general, el paciente debe permanecer ingresado entre 2 y 4 días luego de la cirugía para un control apropiado del dolor y el inicio inmediato de la rehabilitación.

Después de la cirugía

El día del alta hospitalaria y antes de marcharse a casa, el paciente recibe toda la información necesaria en relación a los cuidados postoperatorios (ver cuidados postoperatorios) y deja el hospital con una cita a los 10 días aproximadamente, para revisar la herida quirúrgica y retirar los puntos.

Rehabilitación

La principal diferencia desde el punto de vista de la rehabilitación entre los dos tipos de osteotomías principales es que la osteotomía de sustracción permite la carga inmediata de la extremidad, mientras que la osteotomía de adición requiere del uso de muletas por unas 3-4 semanas para evitar el apoyo de peso sobre la rodilla y así permitir la integración biológica de la cuña. Por lo general, en estos casos el paciente puede dejar definitivamente las muletas entre las 6 y las 8 semanas desde la cirugía. En los otros aspectos de la rehabilitación, todas las osteotomías buscan el mismo objetivo, como ser la disminución de la inflamación, la recuperación de la movilidad completa de la rodilla con especial énfasis en la extensión y recuperar la fuerza y el tono muscular. La mayoría de los pacientes obtienen una mejoría funcional casi completa entre los 4 y los 6 meses, aunque son esperables progresos adicionales menores hasta el año de la intervención.

Los ejercicios postoperatorios luego de una osteotomía de rodilla dependen de si la osteotomía ha sido realizada en la tibia o en el fémur y si la misma ha sido de sustracción (quitando hueso) o de adición (introduciendo una cuña de hueso). En última instancia dependen de posible cirugía asociada de los meniscos, cartílagos o ligamentos (se deben combinar las recomendaciones prevaleciendo siempre la más conservadora).

Primera fase general

Control del dolor y la inflamación

Usted observará que su rodilla se encuentra dolorida e inflamada los primeros días. Para mejorar esto, es recomendable:

  • Mantener tanto como sea posible la pierna elevada.
  • Aplicar hielo por 15 minutos 4 o 5 veces al día.
  • Tomar los antiinflamatorios y analgésicos recomendados.
  • Usar la medicación pautada como de rescate si hay dolor intenso.

Osteotomía valguizante de adición tibial

  • Movilidad: sin limitaciones, aumentar progresivamente. En caso de reparación o sustitución meniscal, no pasar de 90º hasta la semana 6.
  • Carga: descarga por alrededor de 4 semanas (se debe individualizar). En caso de tratamiento de cartílago, hasta la semana 6.
  • Ejercicios de tonificación generales.
  • Progresión de todos estas recomendaciones progresivamente, para evitar dolor que limite la recuperación.

Osteotomía varizante de adición femoral

  • Movilidad: sin limitaciones, aumentar progresivamente. En caso de reparación o sustitución meniscal, no pasar de 90º hasta la semana 6.
  • Carga: descarga por alrededor de 8-10 semanas (se debe individualizar).
  • Ejercicios de tonificación generales.

  • Progresión de todos estas recomendaciones progresivamente, para evitar dolor que limite la recuperación.

Osteotomía valguizante de sustracción tibial

  • Movilidad: sin limitaciones, aumentar progresivamente. En caso de reparación o sustitución meniscal, no pasar de 90º hasta la semana 6.
  • Carga: inmediata, según tolerancia. En caso de tratamiento de cartílago, descarga hasta la semana 6.
  • Ejercicios de tonificación generales.
  • Progresión de todos estas recomendaciones progresivamente, para evitar dolor que limite la recuperación.