En los últimos años se han descrito unas lesiones meniscales que anteriormente pasaban desapercibidas, y que han sido denominadas por esto mismo como “Hidden Lesions” o “lesiones escondidas” de los meniscos. El problema es que los pacientes presentan dolor característico de lesión meniscal pero si no se tiene una alta sospecha y conocimiento de estas lesiones, las mismas pueden pasar desapercibidas, generando una gran frustración en el paciente y en el profesional por no poder curar dicha lesión. En este vídeo se presenta el caso de un futbolista profesional de primera división que tenía dolor tipo meniscal pero el informe de la resonancia descartaba lesión alguna, y por ello fue tratado conservadoramente por 3 meses, sin mejora alguna. Pero el paciente tenía una lesión de la rampa meniscal, que es uno de los tipos de “lesiones escondidas” de los meniscos. Es un muy buen ejemplo de por qué se debe examinar detalladamente las imágenes y no los informes de los radiólogos, quienes no cuentan con la información clínica que si tenemos los cirujanos.